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Noticia publicada el 04-06-2008
Bernardino Todolí vive en Tokio desde hace un año y medio
La cultura japonesa, vista por un menorquín
 Empresarios. Todolí (a la derecha), en una convención junto a su socio y una figurante nipona |
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El informático ha abierto hace dos meses una página web de gran proyección comercial sobre contenidos nipones
R.p.a., Ciutadella
/Bernardino Todolí López (Ciutadella 1978) confiesa que desde que tiene uso de razón siente una pasión especial por la cultura nipona, una fijación que le ha llevado a cambiar su isla natal por otra más concurrida, Japón. Hace un año y medio, este informático decidió hacer las maletas y plantarse en Tokio, una ciudad de 20 millones de habitantes en la que vive en un apartamiento de 22 metros cuadrados, algo que no es del todo inusual por aquellos lares. Sin embargo, conseguir un visado para permanecer en ese país no es una tarea del todo fácil, pero Todolí se acogió a una modalidad de permiso cultural para seguir formándose y creciendo con la que es su filosofía de vida, el aikido.
Fue precisamente en un gimnasio, el famoso Aikido Honbu Dojo, donde conoció al gallego Amir Reza Naijari García, con quien hace dos meses decidió embarcarse en una aventura comercial que ya está comenzando a dar sus frutos. Se trata del portal especializado en la cultura japonesa www.export-manga.com, una página web que ofrece interesantes reportajes sobre el estilo de vida nipón, además de la posibilidad de adquirir una gran gama de productos relacionados con el manga, el animé o las artes marciales.
En tan sólo un par de meses, el sitio, traducido a seis idiomas, ha logrado alcanzar picos de 35.000 vistas diarias, la mayoría de ellas procedentes del mercado hispano. Tal y como se puede leer en la declaración de intenciones publicada en su web, uno de los principales objetivos que persiguen es que “la gente que adquiere nuestros productos sienta que realmente los está comprando del Japón tradicional”.
Pero según reconoce Todolí, el objetivo no es hacerse de oro, sino conseguir los fondos necesarios para abandonar su puesto como informático en una multinacional japonesa y poder dedicarse a la verdadera pasión de su vida, el aikido, que en japonés viene a querer decir algo así como “el camino de la armonía”. El menorquín está teniendo el privilegio de formarse en ese campo con Hirosawa, el último discípulo del fundador de esa especie de síntesis de las artes marciales.
Próximamente, los responsables de Export Manga serán entrevistados por uno de los periódicos japoneses de mayor difusión, el “Nikkei Times”, lo que abrirá a Todolí y compañía unas grandes posibilidades de expansión.
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