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Pecado de confianza
 Bazdaric. El alero croata se dispone a dejar una bandeja, con Ferran López por detrás |
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El ViveMenorca sepulta una nueva ocasión para cazar la permanencia matemática con un partido horrendo que entregó en los dos primeros cuartos, carentes de la concentración y actitud necesarias para combatir ante un Fuenlabrada necesitado que ganó el choque sin problemas
Dino Gelabert-Petrus Fuenlabrada /enviado especial
Si uno quiere ser positivo, después del partido de ayer dirá ‘ellos estaban más necesitados y lo demostraron en el campo’. Sí, pero a la hora de perder hay formas y formas. Y ante el Fuenlabrada fue una forma fea de perder porque los de Ricard Casas no dieron en ningún momento la sensación de que querían la victoria. La falta de acierto y una defensa pésima condicionaron el partido y regalaron a los de Luis Casimiro su ansiada victoria. Fue quizá, un pecado de confianza por la holgada clasificación de la que disfruta el Menorca, aunque no debería confiarse mucho más.
El primer punto del partido lo sumó el centenar de menorquines desplazados hasta el Fernando Martín, que estrenaron sus vítores a la salida del ViveMenorca, lo que obligó al ‘speaker’ local a llamar a filas a los aficionados del Fuenlabrada. Buen comienzo.
Ricard Casas puso en liza a Stefanov, Stojic, Shirley, Ivanov y Moss. Poco acierto en las primeras incursiones, con tres balones perdidos por los menorquines y primer parcial de 8-0 que ya era significativo de la actitud inicial de unos y otros. No era la única mala noticia puesto que al mal juego inicial se le sumaba la segunda personal de Moss, cuando sólo se habían disputado 3’30’’. Varda substituyó al ‘7’ ero Guardai y Wideman campaban a sus cnahs en la pintura. Casas dio entrada a Guzman, para refrescar las ideas en ataque y tratar de mejorar el 13-2 a 4’30’’ que se convertía en un sonrojante 19-5.
La entrada de Bazdaric mejoró la puntería levemente –encestó a la tercera. y el Menorca cerró el cuarto con un parcial más prometedor de 0-7 (19.-12).
Paraíso, desde el exterior, abrió el segundo parcial. El Menorca pasaba a una defensa en zona que no asfixiaba a los locales y que quebraba Saul Blanco, muy efectivo en este segundo tramo. El Alta Gestión abría brecha con un primer marcador de 14-4 (33-16) y Casas no encontraba soluciones en el ataque porque, entre otras cosas, el equipo no pisaba la pintura.
La escasez de ideas y las necesidades de un revulsivo rescataron a Mendiburu del fondo del banquillo, y Casas le otorgó los galones, junto con Gusi. La defensa del Fuenlabrada rozaba el límite de la falta con permisividad arbitral. Shirley colocó el 41-22 a falta de un minuto, pero García y Paraíso restablecieron la diferencia de +22, llegando al descanso con un humillante 46-24.
¿Conclusiones? El 62-11 de valoración hablaba por si solo. O el 3 de 15 en triples. O las 11 pérdidas de balones.
Las armas de Ricard Casas para la reanudación fueron Bazdaric, Stojic, Shirley, Guzmán y Moss. Nueva pérdida de balón. Cuatro triples menorquines intercalados, supusieron una tímida reacción, pero nada capaz de asustar a un Fuenlabrada que superior en todo. Stojic, de menos a m
ás, se subió el equipo a la espalda y asumió la responsabilidad de dar la cara en ataque, 9 puntos en este tercer cuarto, y colocó el 59-45, a dos minutos, que se tornó, gracias a cuatro puntos seguidos de Stefanov, 61-49.
La reacción tímida del Menorca despertó al centenar de valientes isleños, repartidos por el Fernando Martín. Pero la diferencia que había acumulado el equipo hasta el último periodo era excesiva como para consumar una remontada que tampoco merecía. Bazdaric, desde el perímetro, asustó a los locales, y colocó el 67-55 a falta de poco más de cinco minutos.
El Menorca marró varios balones que le hubieran acercado, pero los locales, bien dirigidfos por el veterano Ferran López, supieron sentenciar sin muchos más apuros.
El marcador rondó siempre la diferencia de 20 puntos. El Fuenlabrada necesitaba más la victoria y así lo demostró frente a un ViveMenorca indolente mientras el partido consumió sus últimos minutos sin más historia que el claro triunfo local, con el average añadido. Menos mal que también perdió el Estudiantes!.Casas: “El equipo ha bajado su nivel de concentración”La rueda de prensa de ayer fue una de esas ocasiones en las que no hacen falta demasiadas palabras para saber qué pensaba Ricard Casas del partido. “Ha habido dos equipos compitiendo por el partido, pero con una intensidad diferente. El Fuenlabrada ha trabajado a un ritmo más alto”, apuntó el técnico manresano, que no dudó a la hora de reconocer que “ahí estuvo la diferencia”.
El técnico catalán señaló que “el entorno del equipo cree que ya estamos salvados. El grupo ha bajado su nivel de concentración y esfuerzo”. Para el entrenador del ViveMenorca, “ha ganado el equipo que mejor ha jugado”. Y es que Ricard Casas no escondió que “el equipo ha bajado la concentración. Tenemos que jugar con más contacto físico, con más toque... Hay que aumentar la intensidad”.
La nota más positiva del encuentro de ayer fue que “debe servir de toque de atención, porque debemos saber que si bajamos la intensidad dependeremos del porcentaje de acierto en ataque” y añadió que “debemos depender de la solidez mental y en la segunda parte el ViveMenorca ha tenido una reacción buena”.
Casimiro, contento
El entrenador del Fuenlabrada dijo que “hemos salido muy intensos, con mucha agresividad, hemos tenido un buen acierto y eso ha sido bueno para que el equipo cogiera confianza”. Luis Casimiro confesó que “el Menorca venía de ganar 3 de 4 y hemos estado más fuertes mentalmente”. |
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