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Bush defiende la guerra de Iraq
 Bush. El presidente de Estados Unidos prometió ayer una victoria en |
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El presidente de Estados Unidos admite el gran coste en vidas humanas y en la hacienda pública que causa el conflicto pero los califica de necesarios para evitar la victoria de los “enemigos”
otr-press Washington
Cinco años atrás, comenzó la invasión extranjera en Iraq y, con ella, el derrocamiento del régimen de Sadam Hussein y una espiral de violencia que a día de hoy sigue cobrándose víctimas de forma incesante. El presidente de Estados Unidos. George W. Bush, dio su particular balance de este lustro y reiteró su defensa de la iniciativa militar, “noble, necesaria y justa” a su juicio, ya que aunque admitió el “gran coste en vidas y en la Hacienda Pública, éstos son “necesarios” para evitar la victoria de los “enemigos”. Y es que Bush defiende a capa y espada que el mundo es ahora un “lugar mejor” y Estados Unidos está más seguro.
Desde que Bush se dirigiese en un mensaje televisado a la nación el 19 de marzo de 2003 para confirmar el inicio de la invasión de Iraq, han pasado cinco años. Desde entonces, la lucha en el país árabe se ha cobrado la vida de unos 4.000 soldados estadounidenses y centenares de miles de iraquíes, y ha costado más de 400.000 millones de euros. De esta forma, la invasión ha marcado el Gobierno de un presidente que, a once meses de abandonar la Casa Blanca, tiene los niveles de popularidad por los suelos.
Ayer, un lustro después y desde el Pentágono, Bush se echó a su espalda las críticas y defendió una guerra “más larga y más costosa de lo que se pensaba”, pero que considera “noble, necesaria y justa”. “Y con nuestro coraje, la batalla en Iraq terminará en victoria”, subrayó, según informaciones de ‘The Washington Post’ recogidas por otr/press, asegurando que “expulsar del poder a Sadam Hussein fue la decisión correcta y ésta es una lucha que América puede y debe ganar”.
En respuesta a quienes dicen que del combate han salido más pérdidas que beneficios, en todos los sentidos, Bush reiteró que “nadie discutiría que esta guerra ha supuesto un gran coste de vidas y en la Hacienda Pública, pero esos costes son necesarios si consideramos el coste que supondría una victoria estratégica para nuestros enemigos en Iraq”.
Respecto al refuerzo de tropas ordenado en enero del año pasado, que elevó el contingente a 158.000 soldados, el presidente norteamericano subrayó la necesidad de esta medida en un período en el que “la lucha en Iraq estaba vacilando”. “El incremento ha hecho algo más que dar la vuelta a la situación en Iraq, ha abierto la puerta a una gran victoria estratégica en el marco más amplio de la guerra contra el terrorismo, añadió. En este sentido, se refirió a la menor fuerza de Al Qaeda en el país árabe y a la ayuda a la población para “combatir a los terroristas en lugar de esconderles” y, en consecuencia, la transformación del mundo en un “lugar mejor” y una mayor seguridad para los estadounidenses.
CRíTICAS
Bush no se arrepiente de la medida adoptada en 2003 con el beneplácito de otros países como España o Reino Unido y sin el paraguas de Naciones Unidas. En su opinión, los que ahora mantienen sus críticas, como los precandidatos demócratas Hillary Clinton y Barack Obama, defensores de la retirada, “ya no pueden sostener de forma creíble” que Estados Unidos está “perdiendo” la batalla de Iraq, por lo que ahora “alegan que la guerra implica muchos costes”.
Este mes, dos economistas publicaron una estimación de que la guerra podría costar alrededor de tres billones de dólares, una predicción calificada de “exagerada” por el propio presidente. Baja popularidad del presidenteSólo el 26 por ciento de los estadounidenses apoya la gestión del presidente George W. Bush, en comparación con el 34 por ciento el mes pasado, y el mandatario ha perdido apoyo incluso entre el Partido Republicano, según una encuesta divulgada ayer.
La encuesta de Zogby International además hace notar la creciente pérdida de confianza de los estadounidenses en el bienestar económico del país, un asunto que cobra mayor fuerza ante las elecciones de noviembre próximo.
Según la encuesta, el mandatario estadounidense “ha perdido terreno a través de todo el espectro político, incluso entre posibles votantes de su propio partido”.
Así, sólo el 48 por ciento de los republicanos está a favor de la gestión de Bush, en comparación con el 61 por ciento que le daba buenas calificaciones el mes pasado.
Entre los independientes, el apoyo a Bush ha bajado ahora al 19 por ciento, frente al 29 por ciento del mes pasado.
Entre los demócratas, sólo el nueve por ciento apoya la gestión de Bush, un descenso sobre el 13 por ciento el mes pasado.
El Congreso también ha perdido terreno en la opinión popular estadounidense, ya que el nivel de apoyo ha bajado al 13 por ciento, desde el 17 por ciento del mes pasado. |
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