 |
“Sólo juntos acabaremos con la pobreza”
 Agea. El nivel de la ponencia fue una de las claves del éxito de ayer |
| Publicidad |

|
|
Silverio Agea sostiene que el reto de Caritas es influir en la sociedad, en las administraciones, en el mundo empresarial y sindical a fin de eliminar las causas que origina la desigualdad social
l.m.f. Maó
Con 24 años, Silverio Agea Rodríguez se convirtió en el secretario general de una Caritas diocesana, la de Granada, más joven del mundo. Llegaba al cargo tras convertirse en estadístico, haberse desvinculado de una empresa familiar, precursora en lo que a Responsabilidad Social de la Empresa se refiere, y pasar por todos los puestos técnicos de la entidad granadina. Cuatro años después, este jienense, educado en una familia “católica pero muy normal”, fue nombrado secretario general de Caritas Española.
Actualmente, Agea compagina este cargo con la participación en los comités ejecutivos de Caritas Internacional y Caritas Europa y, recientemente ha tenido el honor de que Benedicto XVI le nombrase consultor para la política social y caritativa de la Iglesia. Ayer, el principal responsable de Caritas Española ofreció una charla a los trabajadores de la entidad diocesana en Menorca en la Sala Multifuncional de Es Mercadal, donde a buen seguro hubo ocasión de reflexionar sobre el presente y el futuro, muy marcados por los retos que Agea se propuso al llegar al cargo.
“El primer reto era demostrar que los jóvenes pueden incorporarse con éxito a los puestos directivos y el segundo intentar hacer más visible y dar una nueva imagen a Caritas. Sin ceder para nada la identidad eclesial, me propuse optar por una gestión de calidad”, explica el secretario general. Doce años después de ponerse al frente de Caritas Española, Agea se muestra satisfecho por haber superado ambos retos.
“A través de un nuevo modelo de gestión hemos dado a Caritas un aire nuevo, hemos impulsado la línea promocional, la gestión de empleo, la profesionalidad y se ha ido instalando en todas las Caritas la política de transparencia y de rendición de cuentas. Aquí no basta con ser honrado, hay que demostrarlo y, además, hay que hacer una gestión en todo momento transparente y de calidad y ser la Iglesia no va reñido con eso”, sostiene con firmeza Agea.
A la hora de implantar este modelo, Caritas Española se ha beneficiado, según explica su secretario general, de una “mezcla” de Caritas. “Coincidían entidades como la de Menorca que estaban dando un salto hacia la calidad, la promoción, donde se iniciaba un proceso con la persona que requería asistencia, sin olvidar la caridad, con otras muy asistencialistas, incluso dentro de una misma diócesis, había Caritas parroquiales que eran mucho más asistencialistas y otras que estaban entrando en la línea de la promoción”, rememora Agea.
A fin de cohesionar esta realidad muy plural, se elaboró un plan estratégico. “Caritas Menorca tuvo un papel fundamental, a través de Antoni Carreras, quien era entonces consejero de Caritas Española”, reconoce Agea. Este plan se articuló en torno a seis ejes de trabajo. Además de tres ejes de carácter, podríamos decir, interno, modelo de acción social, modelo confederal y de organización, Agea destaca los de los pobres, la comunidad cristiana y la socied
ad.
“Los últimos y no atendidos, Caritas ha de prestar servicios a las personas empobrecidas; la comunidad cristiana, es la propia Iglesia la que realiza la tarea caritativa y social creemos que hemos de cuidar nuestra red, la del voluntariado, la de las Caritas parroquiales, la estructura de las Caritas diocesanas”, explica Agea.Sin embargo, el secretario general es consciente de que el reto actual es el que se refiere a la sociedad.
“Una Caritas que sólo trabaja por los pobres y por la comunidad cristiana y que olvida la sociedad no es suficiente. Hemos superado la etapa de la asistencia, estamos dándole fuerte a la etapa de la promoción y ahora estamos en la etapa de influir en la sociedad, ante las administraciones públicas, el mundo empresarial, el sindical, para incidir en la estructura de la sociedad que es la que provoca situaciones de pobreza”, subraya Agea.
Para el dirigente español resulta imprescindible influir sobre todos los agentes y actores que tienen algo que decir en la política social y en las condiciones económicas y sociales y sobre las causas que originan la exclusión y la pobreza. “Hay que influir para que aquellos que tienen la capacidad de realizarlo articulen medidas para cuando se eliminen esas causas. Caritas, el mundo empresarial o sindical tienen la obligación moral, pero las administraciones tiene la obligación real”, afirma.
En este camino sería conveniente, según Agea, que se pensara en términos de inversión (como sucede al referirse a infraestructuras) y no de gasto cuando se habla de protección social, un capítulo en el que la España del G-8 está muy lejos. Sólo así se pueden afrontar nuevos retos como las nuevas pobrezas, la exclusión social o la inmigración. “Sólo juntos y de manera coordinada se acabará con la pobreza”, afirma.
Tejero aborda los retos de la inmigraciónDentro del programa sobre “Juventud y valores” que Caritas está acercando a los colegios e institutos de Menorca, Javier Tejero, director insular de la Administración General del Estado, se dirigió ayer a unos 50 alumnos, en su mayoría chicas, de 4º de ESO del Colegio de La Consolación de Ciutadella, para hablarles sobre “Los retos de la inmigración”.
En primer lugar, a través de un power point muy ilustrativo, el conferenciante quiso reflexionar con ellos sobre la percepción que tenemos de la inmigración para entrar seguidamente en la realidad del hecho migratorio, antes de recordarles que en tiempos pasados la Isla vio marchar a muchos menorquines que tuvieron que buscar trabajo fuera de España, fundamentalmente en Argentina. Les lanzó preguntas para hacerles pensar sobre las causas por las que estas personas se aventuran en un éxodo que les aparta de sus raíces.
Documentó la urgencia de alguna de estas personas con el caso real de una mujer colombiana que vino a Menorca buscando una vida más segura tras perder a su hijo, asesinado para robarle sus zapatillas. Los temas que más preocupan a los inmigrantes, uno de cada cinco habitantes de Balears, según los datos que maneja el director insular, son la obtención de papeles, la familia, el trabajo, la vivienda, la educación y la sanidad. Tejero se refirió al Síndrome de Ulises y aclaró que el origen de las bandas como los Ñetas o los Latin Kings, se debe a una reacción contra la exclusión, la pérdida de identidad y el rechazo.
Un intercambio de impresiones entre el ponente y los alumnos, que puso de manifiesto miedos infundados sobre la llegada de otras culturas más propios de los adultos que de ellos mismos, puso el punto y final a la charla. |
 |