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Hamas reivindica la masacre de la escuela de Jerusalén
 Jerusalén. Las inhumaciones se hicieron en varios cementerios |
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El suceso recibió la repulsa de la mayor parte de la comunidad internacional pero no del Consejo de Seguridad al no lograr un acuerdo de condena
otr-press Jerusalén/Nueva York
Un día después del asalto a la escuela judía de Jerusalén que se saldó con la muerte de ocho personas, el Movimiento para la Resistencia Islámica reivindicó su “plena responsabilidad”. Se trata del primer atentado en la capital israelí en cuatro años y supone una venganza a la reciente incursión del Ejército hebreo en la Franja de Gaza, que provocó más de un centenar de muertos. El suceso recibió la repulsa de la mayor parte de la comunidad internacional, pero no así del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que falló al intentar asumir una declaración conjunta.
Durante la mañana de ayer, un grupo autodenominado Batallones para la Libertad de Galilea y supuestamente formado por ‘mártires’ de Imad Mughinyeh, en referencia al dirigente de Hezbolah asesinado el mes pasado, asumió la responsabilidad del suceso ocurrido el jueves en una escuela talmúdica. Sin embargo, horas después, Hamas salió al paso para reivindicar la autoría por un suceso que ya cuando ocurrió había festejado. Así, fuentes del Movimiento bajo el anonimato revindicaron la “plena responsabilidad”, anticipando que Hamas “difundirá los detalles más adelante”. No obstante, desde otras fuentes de la organización se desvinculó a Hamas de la matanza.
Además, ayer se conocieron más detalles del atentado más sangriento en Israel en dos años y el primero en Jerusalén desde hace cuatro. El asaltante, identificado como Ala Abu Dhaim, había trabajado como conductor para el centro educativo, según informaciones de la Policía israelí. Como alabanza por su acción, su vivienda permanecía decorada con banderas de Hamas, la Yihad Islámica y otros grupos radicales. Entretanto, las Fuerzas de Seguridad activaron el estado de máxima alerta en todo el país por si pudieran producirse nuevos incidentes, respuesta a la incursión militar de seis días.
Tanto el Ejecutivo de Tel Aviv como la Autoridad Nacional Palestina mostraron su repulsa por este suceso, ocurrido un día después de que los líderes de ambas partes acordasen reanudar las conversaciones de paz. Miles de person
as en los entierrosMiles de personas asistieron ayer a los entierros de los ocho estudiantes muertos en el atentado de anoche contra una escuela talmúdica de Jerusalén, donde el Gobierno israelí reforzó la seguridad pero se abstuvo de dar una respuesta política.
Las inhumaciones tuvieron lugar en varios cementerios de la ciudad, que se vio recorrida por cortejos fúnebres que partieron del seminario Merkaz Harav, el centro religioso que fue escenario de un ataque que es el peor que se registra en Jerusalén desde 2004.
Institución vinculada tradicionalmente con el movimiento sionista Merkaz Harav es una de las principales escuelas talmúdicas de la ciudad y su director, el rabino Yakov Shapira, pronunció un responso en el que cargó contra el Ejecutivo del primer ministro Ehud Olmert. “Hay que entender que se ha generado una conspiración interna y una sublevación externa”, afirmó Shapira, que criticó el proceso de negociación que el Gobierno israelí mantiene con la ANP, del presidente Mahmud Abás.
“El autor del ataque no iba contra nadie en particular, sino contra todos los que vivimos en la ciudad santa”, dijo el rabino, que aseguró que “todos nosotros pensamos que hay que encontrar un liderazgo que sea mejor, más fuerte, que tenga más crédito”.
Según la policía israelí, el autor del atentado fue un residente de la parte este (árabe) de Jerusalén que había trabajado de chófer en la escuela talmúdica y que con un arma automática abrió fuego contra las víctimas, de entre 16 y 26 años, antes de ser abatido.
Identificado como Alaa Abu Dheim, de veinte años, el autor del ataque vivía en el barrio palestino de Yabel Mukaber, donde sus familiares organizaron esta mañana una ceremonia de duelo en una tienda en la que colocaron banderas del movimiento islamista Hamás.
La comunidad árabe de nacionalidad israelí había convocado en los últimos días varias manifestaciones para protestar contra la operación que el Ejército israelí llevo a cabo el fin de semana en Gaza y costó la vida a 125 palestinos, la mitad de ellos civiles.
Tras estrechar anoche las medidas de seguridad en todo Israel, la Policía y el Ejército cerró esta mañana de manera temporal los accesos viales a Jerusalén durante las honras fúnebres.
La vigilancia también se reforzó en la parte vieja de la ciudad, donde se establecieron puestos de control adicionales ante el flujo de fieles musulmanes que acudieron a la llamada Explanada de las Mezquitas para participar en el rezo del viernes santo islámico.
El Gobierno israelí no acompañó, sin embargo, las medidas de seguridad con una respuesta política al atentado.
Según medios locales, Mark Regev, portavoz de Olmert, calificó anoche de “masacre” el ataque y pidió a Abás que “haga un mayor esfuerzo por controlar a los elementos terroristas palestinos”.
Regev adelantó, no obstante, que Israel no suspenderá el proceso de negociación con la ANP, cuyo presidente condenó anoche el ataque, así como “todos aquellos que producen víctimas inocentes”, en velada alusión a las provocadas por la ofensiva militar israelí en Gaza.
Consultado esta mañana por Efe, Regev declinó hacer comentarios en tanto que el portavoz del ministerio israelí de Asuntos Exteriores, Ariel Merkel, se limitó a declarar que “hoy no es día de manifestaciones de carácter político, hoy es un día sólo de funerales”. EFE
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