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EM pide la suspensión cautelar de las obras del dique de Ciutadella
 dique. EM dice que la obra está a tiempo de replantearse |
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El partido insta al Govern a revisar el proyecto y a dar respuesta a las dudas y reclama al Consell la redacción del PIC como paso previo a cualquier obra
L.B.
Maó
Coincidiendo con la protesta contra el dique, prevista mañana a las 18 horas en la Plaça des Born de Ciutadella, Esquerra de Menorca pide la paralización cautelar de las obras. Insta al nuevo Govern a suspender los trabajos para revisar y rectificar el proyecto. EM considera que el Ejecutivo de Francesc Antich tiene la oportunidad de corregir el inicio de las obras, como con el proyecto del hospital de Son Espases en Palma “con oposición popular”.
“Pedimos un periodo de suspensión de las obras, lejos de la presión mediática y de la campaña electoral, porque la construcción del dique desacreditará toda la política ambientalista que se aplica en Menorca”, afirma Josep Portella, miembro de la Ejecutiva insular.
Asimismo, EM insta a la reflexión del Consell. Según la agrupación, no se ha resuelto la autentificación de los informes avalados, no se ha hecho pública toda la información incluida en la tramitación y falta el estudio de viabilidad económica. Una de las cuestiones a las que alude Portella es que las obras del dique han empezado antes de disponer del PIC (Pla Insular de la Costa).
EM hace un llamamiento a la sociedad civil para que se movilice “y no dé por hecho el dique, porque las obras están a tiempo de pararse”. Portella alude a la responsabilidad del Servei de Ports de les Illes Balears como promotor del proyecto “que ahora ha pasado a depender de la Conselleria de Medio Ambiente, que precisamente tendría que promover la paralización de las obras”.
El coordinador insular, Mateu Llabrés, afirma que “el dique nos tiene que llevar a un debate mucho más a fondo. Sin perder el tren de la modernidad, si queremos que Menorca destaque por su singularidad, debe cuidarse el modelo territorial y la protección del medio”. Llabrés apunta a que la Isla “vive un proceso de balearización en todos los sentidos”. Hace referencia como ejemplo a que Carles Manera pronosticó a finales de los años 90, antes de la aprobación del PTI, “que si Menorca seguía a ese ritmo de crecimiento en 2010 los recursos hídricos estarían agotados. No hablamos de futurismo, es una realidad”. La postura de EM es adecuar las infraestructuras a la realidad de la Isla “no en función de la demanda”. Consideran que el dique de Ciutadella no es necesario, “teniendo en cuenta que a 40 kilómetros está el puerto de Maó y por el negativo impacto en el territorio”.
Jesús Barrasa, candidato al Consell, opina que “si se ejecuta el dique de Ciutadella será el primer paso para el desarrollo de los diques proyectados en Maó y en Fornells, sin que haya habido planificación alguna a nivel insular”.
Mateu Llabrés incide en los antecedentes que han llevado al inicio de las obras del dique. “El origen del proyecto viene a raíz de un sector minoritario auspiciado por el PP a favor del dique y en contra de la opinión mayoritaria de los menorquines. En junio de 2006, se produjo la ‘rissaga’ y una fuerte presión mediática que llevó al Consell a presentar el proyecto de Son Blanc. Que Jaume Matas aceptara el proyecto es una señal inequívoca de que el Consell cayó en la trampa”. Critica que el dique inicialmente proyectado se amplió en septiembre un 18 por ciento (de 395 metros a 465 de longitud), “lo significa que podrá haber futuras ampliaciones”.
Añade que “en febrero el Ministerio de Medio Ambiente solicitó documentación complementaria que nunca se ha hecho pública. El mismo día, cuatro horas después, el Gobierno daba el permiso para los trabajos, después de la escenificación fantasmagórica que fue el viaje relámpago de Mabel Cabrer y Joana Barceló a Madrid”.
Alude a que en mayo empezaron las obras, poco antes de las elecciones, por lo que considera que primaron los intereses electoralistas. EM insta a la reflexión y a la redacción del PIC antes de continuar con el proyecto.
Respuesta a la plataforma a favor de la ampliación
Mateu Llabrés denuncia que las obras del dique han empezado con preguntas por contestar. Afirma que “no se ha dado respuesta científica a la afectación de la posidonia, a los impactos en el medio y al futuro de las playas vecinas, entre otras cuestiones, además de los informes que no han sido informados públicamente”. Esgrime que una de las cuestiones capitales que continúa pendiente “es la respuesta científica al efecto del dique de Son Blanc en el fenómeno de la ‘rissaga’, puesto que hay estudios que han señalado que puede producirse el efecto embudo en el puerto de Ciutadella y ampliar la afectación”. Dice que al Govern balear entrante, “como mínimo les pedimos que estudien el proyecto y las consecuencias”. El coordinador insular de EM también hace referencia a la carta publicada ayer en los medios de comunicación por la Plataforma Pro-Ampliación del puerto de Ciutadella, que aludía a la pérdida de representación municipal del Fòrum Ciutadà, el único grupo político abiertamente en contra del dique. “El dique no debe mirarse sólo desde el punto de vista político, sino social. No se trata de una visión municipal o local del dique sino de su repercusión a nivel insular. Es decir, no es un proyecto exclusivo de Ciutadella”. De momento, EM es la única formación política que mantiene la oposición al dique. “Els Verds estaban en contra pero desconocemos su opinión tras el pacto con el PSM”, señala Llabrés. |
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