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“Prefiero la autoridad al poder”
 Barceló. La presidenta del Consell está convencida de que el Estatut permitirá dar un salto cualitat |
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Con un liderazgo indiscutido, ha comenzado su tercer mandato consecutivo en unas circunstancias políticas que considera idóneas para consolidar el ámbito competencial que prevé el nuevo Estatut
J. CARLOS ORTEGO
Maó
Entre autoridad y poder prefiere lo primero, quizá por la mayor dimensión moral del concepto. Joana Barceló vive su mejor momento político, las urnas y las circunstancias del pacto posterior han reforzado un liderazgo que extiende influencia sobre el ámbito autonómico. Suyo es el poder en lo terrenal. Dejó el mando en el partido pero conserva el poder de decisión, nada se hace sin su consentimiento, nadie se mueve sin su permiso. O eso es lo que parece. Ahora afronta lo que ella denomina tercer reto al frente del Consell, el mandato del salto cualitativo en competencias, gestión y atribuciones, un salto parar el que se ha previsto el acompañamiento cuantitativo con una estructura de 11 consellerias y 22 direcciones insulares.
- Inicia el tercer mandato consecutivo en parecidas circunstancias al primero, en coalición con los nacionalistas y con un gobierno regional del mismo color. El buen entendimiento entre administraciones ¿va a comportar conformismo y la consiguiente pérdida de energía reivindicativa?
- No, creo que no, en absoluto, sabemos perfectamente lo que corresponde a Menorca, tenemos claro lo que es la estructura autonómica, el Estatut ha sido un punto de inflexión importante que nos exige ser capaces de simultanear garantías para todos con respuestas diferentes para cada uno de los territorios. Reconozco que este diálogo permanente no es nada fácil, pero son dificultades que también hemos tenido con el gobierno del PP, con una línea que no era fácil de delimitar, porque tampoco queríamos que se viera como un victimismo jurídico-político. Enfrentamientos entre pueblos que son muy fáciles de provocar son muy difíciles de componer después y a pesar de que éramos conscientes de que habíamos de renunciar a cosas, eso no impedía dejar siempre espacios de acuerdo para no romper nunca con el Govern, tampoco nos los podíamos permitir bajo ningún concepto. En Menorca hemos vivido la experiencia Maó-Ciutadella y cuesta mucho recomponer las cosas. Ahora tenemos más instrumentos que antes, tenemos el Estatut, que es un elemento clave, y tenemos una situación de pacto autonómico diferente, todos los partidos participan en todas las instituciones, eso da bastantes más garantías.
- En su primer comunicado público, el equipo político que preside se ha autodefinido como gobierno de Menorca. Esa autodefinición de Ejecutivo insular ¿está avalada por la capacidad de gestión y por el nivel competencial?
- Creo que sí, totalmente. El salto no sólo a nivel económico sino también en la capacidad de iniciativa política que nos ha permitido sumar recursos a proyectos, estamos hablando de proyectos europeos, de proyectos estatales, nadie nos hará este trabajo si no lo hacemos desde Menorca. Además ahora tenemos otro reto muy potente, hemos de valorar la importancia que tiene la capacidad reglamentaria, en estos momentos el Consell Consultiu ya está haciendo informes desfavorables a reglamentos del Govern de la Comunidad Autónoma. Vamos marcando un cambio que, repito, no es fácil pero o lo hacemos ahora o no nos lo podríamos perdonar.
- Un indicador de esa capacidad ejecutiva se refleja en el presupuesto, de toda la inversión pública que se realiza en la Isla ¿qué porcentaje corresponde al Consell?
- Las inversiones van ligadas en su mayoría a proyectos de colaboración institucional pero la capacidad inversora del Consell es, entre las instituciones de nuestro entorno, la más elevada. De cada cien euros públicos que se invierten, más de cincuenta corresponden al Consell, que son además recursos nuestros.
- ¿Qué va a cambiar en Menorca en los próximos cuatro años?
- La visualización de temas como educación y formación, temas referidos a acuerdos sobre infraestructuras y la política de actividad turística como un valor que hemos de ser capaces de reforzar –hay una encuesta de GADESO que señala que en Menorca todavía tenemos cierto recelo con el turismo– creo que son tres objetivos muy prioritarios. Son los tres puntos en los que hemos de trabajar fundamentalmente.
- Esa falta de convicción en el turismo todavía a estas alturas ¿es el reflejo de la coalición con un partido, el PSM, más reacio a esa actividad?
- Creo que no. La política turística la hemos llevado hasta ahora ligada a Presidencia precisamente para visualizar la importancia del turismo y sobre todo para capitalizar el discurso a favor del turismo, en estos hechos la coherencia en esa postura ha sido palpable. Además, el sector turístico, no podemos olvidarlo, ha sido el gran aliado del Plan Territorial Insular de Menorca. Lo que tal vez necesitamos es ir resolviendo otros hándicaps, mayor implicación social, ver que tenemos unas oportunidades culturales y recursos de los que podemos disfrutar porque vienen del turismo y son productos turísticos y a ellos hay que ligar la red Menorca monumental, el Camí de Cavalls. Es una oportunidad de bienestar de la que no podemos prescindir, al contrario, hemos de verlo en positivo y, en segundo lugar, se ha de ver el tema de la ocupación. Hasta ahora ha generado unos niveles bajos entre la población de Menorca, quizás por la temporalidad como una de las causas de reticencia, pero es un sector de gran profesionalización y formación al que se le ha de otorgar este plus como una herramienta básica de ocupación para Menorca.
El turismo, la materia clave en la economía insular, ha sido punto de fricción indisimulado en el anterior mandato, con división de esfuerzos y recursos, criticado por el propio sector. ¿Cómo y cuándo se van a refundir las fundaciones?, ¿cómo y cuándo se van a transferir las competencias y los fondos de promoción desde Palma?
- Fundaciones llegamos a tener dos porque era la única posibilidad de acuerdo que encontramos con el Govern balear a fin de que recursos o más recursos se gestionaran desde Menorca y por eso tuve que aceptar una fundación sin el Consell a cambio de que también nosotros tuviéramos un espacio para ir trabajando en cuestiones que difícilmente puedes hacer desde dentro de casa, como todo lo que es calidad y producto turístico y poco a poco vemos que nos vamos autofinanciando en cuestiones como planes de dinamización, producto ecuestre. Es decir, la posibilidad de tener iniciativa y de recursos económicos que vayan autoalimentando el gasto. No podía pasar que si no cerraba un acuerdo político con el Govern en Menorca no se decidía nada en materia turística, lo aceptamos y llegamos hasta donde llegamos.
- Pero ése ha sido y es todavía un camino equivocado.
- Totalmente, todos éramos conscientes de que esto no era lógico. Por ejemplo, no puede promocionar si no tienes producto, es obligatorio trabajar juntos.
- ¿Cómo se va reconducir esa situación?
- La primera cuestión, que he mantenido antes y durante la campaña, y sobre todo ahora con la situación política que tenemos, es quitar presión política a la actividad turística, no hemos sabido hacerlo hasta ahora de otra manera y es, ciertamente, lo que peor me sabe de todas las diferencias que hemos tenido con el anterior Govern, que fuesen los empresarios quienes sufrieran esta presión, yo estoy acostumbrada y soy parte pero las empresas no debían recibir esta presión bajo ningún concepto. Por tanto, la idea era muy clara, en lo político tengo que dar un paso atrás y dar pie a una conselleria estrictamente pensada con carácter profesional para que con esta visión en una actividad tan competitiva se cierre un acuerdo para sumar todos los esfuerzos. No me gustaría avanzar más porque creo que ni siquiera tengo que hacerlo yo directamente, en el momento en el que haya una propuesta jurídica sobre la mesa se tomará una decisión. Hay algunos principios elementales, de los recursos públicos, los entes públicos han de dar cuenta incluso en la búsqueda de personas que tengan la plena confianza del sector.
-Y desde el Govern, ¿cuándo llegarán más recursos?
- En los próximos presupuestos, de una manera clara. Pero hay otras cuestiones que también han de plantearse, por ejemplo todo lo que hace referencia a entidades que en estos momentos están aguantando la deuda del plan de desestacionalización, proyectos iniciados y proyectos que ni siquiera se han comenzado. Temas como la asistencia a ferias, el conseller balear de Turismo tiene claro que el IBATUR ha de ser una empresa de servicios, no tiene sentido ir Mallorca por un lado y Menorca en el otro extremo, hemos de aprovechar la infraestructura, lo que funciona ha de mantenerse. Estas cuestiones ha de delimitarse bien, pero recursos económicos habrá ya en 2008.
- En contraste con la facilidad con la que se ha cubierto la macroestructura de gobierno, la Conselleria de Turismo sigue vacante.
- Está resuelto, el conseller será de perfil estrictamente profesional.
En carreteras, la variante de Ferreries lleva en espera más años que usted de presidenta y el debate de la autovía o el desdoblamiento de la carretera general divide a la población, ¿qué se va a hacer en estos cuatro años?
- En materia de carreteras, lo primero es firmar el convenio Estado-Comunidad Autónoma, me consta que es uno de los temas que Antich planteó al presidente Zapatero como más urgente y se podrá firmar en septiembre. A partir de aquí, la inmediata licitación y encomienda de gestión del Consell en la variante de Ferreries que es un proyecto claramente pactado, iniciado por un gobierno progresista, aprobado por un gobierno del PP y estamos todos de acuerdo en que es urgente, no para mañana sino para ayer y que se ha retrasado muchísimo entre otras cosas por el contencioso entre Palma y Madrid y por la capacidad de entender que los consells somos Comunidad Autónoma con capacidad de firma.
- ¿Se puede aventurar un plazo?
- Es un tema cerrado.
-Y aparte de este proyecto concreto, ¿qué se plantea para la carretera general?
- Evidentemente son necesarias actuaciones dirigidas a aumentar la capacidad bajo dos conceptos, fluidez y seguridad. Toda la documentación base del plan de carreteras está hecha, estamos ahora en el último tramo, lo que se refiere al diseño. Aquí se han de tener en cuenta la gran cantidad de entradas y salidas a la carretera, uno de los temas más difíciles de resolver cuando se plantean cuestiones de definición. Habrá tramos de tercer carril pero me gustaría terminar de definirlo con amplia participación, hemos de ser capaces de escuchar porque al final es una corresponsabilidad de todos, si todos ponemos el coche sobre la carretera y crece la intensidad, algo tendremos que hacer. Hemos de ser conscientes de que no es un problema político únicamente.
- La declaración de reserva de la biosfera ha pasado de ser un título de cierto prestigio y sensibilización ciudadana a materia política con cargos específicos para su gestión, ¿qué se persigue con esa estructura?
- Aquí han cambiado varias cosas. Primero, ya tenemos una experiencia en gestión de fondos europeos en materia medioambiental, dos programas LIFE y ahora presentaremos el tercero, lo cual nos ha permitido tener a gente trabajando aquí en la gestión de esos fondos. Además el segundo LIFE lo hemos tenido entre los cuatro que únicamente se han concedido a España, esta referencia ambiental la tiene Menorca hacia el exterior de una manera clara. Por otro lado, por primera vez en el Estado comienzan a articularse políticas de ayudas a proyectos de reservas de la biosfera, tenemos lo que será el centro de interpretación de reserva financiado fundamentalmente por el Estado en la compra de S’Enclusa. Vemos que estas declaraciones suponen compromisos pero también comienzan a ir ligados a recursos económicos cuando hasta ahora era un título que aguantábamos nosotros solos. Eso te dificultaba explicar nosotros elegimos una opción pero no tenemos ninguna compensación, pero eso va cambiando y estamos convencidos de que cambiará más todavía.
- La influencia de UM en el gobierno autonómico causa algunos recelos en Menorca dado su interés político –y económico– estrictamente mallorquín. Dos consellerias tan importantes para Menorca como Turismo y Deportes pertenecen a ese partido, siendo concretos, ¿tendrá el Menorca Bàsquet, por ejemplo, el mismo apoyo en su presupuesto y cobertura televisiva?
- Estoy convencida de que harán un esfuerzo, con el apoyo de todo el Govern, para resolver las necesidades del Menorca Bàsquet. Como pasaba hasta ahora, no eran solamente recursos de una conselleria sino de otras procedencias para hacer posible esta suma en torno a un proyecto que en Menorca supera lo que es simplemente el deporte y, en segundo lugar, porque hay suficientes elementos que avalan que en Menorca difícilmente podremos competir con Mallorca en grandes acontecimientos y por eso Mallorca ha de entender que para nosotros este es el acontecimiento más importante y que de manera permanente necesitamos gestionar. Eso lo entienden.
Por otra parte, es bueno que UM esté en el Govern porque participa en la corresponsabilidad de todas las áreas y así entra en una dinámica no sólo de reivindicación territorial sino de participación en lo que es comunidad.
- El Consell de Mallorca montó en el pasado mandato su propia televisión. El Consell de Menorca ¿qué va a hacer con su licencia?
- El Consell de Menorca tiene una licencia porque había unos plazos que no podíamos dejar pasar y perder este derecho, por eso tenemos una licencia de televisión digital, pensada en todo caso en un sentido de no hacer competencia alguna a las televisiones convencionales sino pensando en el servicio al ciudadano, sobre todo cuando se plantee el despliegue digital, esa es la idea. Pero no es una prioridad para el equipo de gobierno destinar recursos económicos a esta televisión. Creo que vale la pena ordenar primero IB3, que es de todos y que también ha de ser de Menorca.
- Hay una corriente de opinión que considera exagerada la entrega de poder a sus socios de gobierno, ¿cómo contrarresta la crítica?
- Un acuerdo de gobierno siempre implica cesiones por ambas partes, pero tenemos un proyecto muy claro y cohesionado para Menorca y desde esta pluralidad yo creo que es una coalición que ofrece más garantías de cohesión que una fuerza política no cohesionada ni territorial ni políticamente.
- ¿Cómo cree que percibe el ciudadano la gestión del Consell?
- Yo creo que la valoración que hacen los ciudadanos del Consell es positiva en el sentido de deseo de una administración que sea capaz de conseguir recursos y los proyectos necesarios para Menorca, que visualice que son problemas suyos y que hay una institución que se preocupa. El referente político del Consell insular en la vida política, económica, social y cultural de Menorca es un papel que se ha ganado y está. Es una valoración positiva general, gobierne quien gobierne.
- ¿Joana Barceló tiene más poder que nunca? ¿Qué teme especialmente?
- De poderosa no tengo sensación alguna. Me gustaría tener más autoridad que poder, la fuerza la dan los argumentos.
Miedo no tengo, me preocupa la toma de decisiones y no estar a la altura de las expectativas, sobre todo ahora, en un momento político en el que tendríamos que ser capaces de consolidar estilos institucionales, lo que más me preocupa es defraudar las expectativas. La toma de decisiones, no tanto, a pesar de que ninguna es igual.
- En el ámbito del orgullo personal, ¿le ha decepcionado no haber conseguido ser la lista más votada en ninguno de estos tres mandatos?
- Me hubiera gustado evidentemente ser la lista más votada, pero no ha sido así, sobre todo porque puedes marcar más los contenidos políticos. Después, cuando gobiernas en unas condiciones diferentes te vas adaptando.
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