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“Había una inocencia grande”
 Moll. Treinta años después, alaba la trayectoria de Menorca |
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Josep Moll Marqués fue candidato del PSOE al Senado y quedó cuarto, obtuvo 3.201 votos
L.MAIQUES FLORES
Maó
Yo que he sido la voz menorquina en Europa, puedo ser ahora la voz menorquina en el Senado”. Así se expresaba Josep Moll Marqués, a ocho días del 15-J. Nacido en Ciutadella en 1934, Moll se postulaba como senador en las filas del PSOE, enfrentado a candidatos no sólo de centro y derecha, sino también independientes y de izquierdas, entre ellos, José Caules Juan, del PSOE Histórico
- ¿Cómo surge su candidatura al Senado en las elecciones de 1977?
- Yo residía en Alemania donde estaba afiliado al partido socialista. Los compañeros me pidieron que volviese y yo acepté, Estaba convencido de que sería el candidato unitario de la izquierda pero no fue posible, fue la primera decepción. Hubo negociaciones hasta el último momento pero otro candidato hizo imposible que la izquierda ganase las elecciones en aquel momento.
- ¿Cuál fue la segunda desilusión?
- Que el PSOE se convirtió en el motivo de crítica de los partidos de izquierda.
- ¿Fue dura aquella campaña electoral?
- No demasiado dura. Lo fue más por los condicionamientos del PSOE que por el resto de partidos. La derecha prácticamente no hizo campaña, fueron poco políticos. De Olives era una persona estimable pero también poco político, Rubió nada y Triay fue poco agresivo. El “Menorca” sí que se hizo eco de la polémica que rodeó los partidos de izquierda, pero hubo candidatos que no recibieron críticas en los periódicos ni escribieron una sola línea.
- Pese a las decepciones, ¿cómo recuerda aquella época?
- Fue una experiencia muy interesante. Yo me consideraba muy menorquín, continuador de la saga de mi padre [Francesc de Borja Moll] pero aquí me consideraban un intruso. Pero fue muy enriquecedor. Éramos cuatro gatos, gente de clase obrera, lo que yo había vivido en Alemania, y había una inocencia muy grande. Se pensaba que la democracia iba a cambiarlo todo de hoy para mañana y eso no es así. Para mí era evidente por mi experiencia en Alemania, pero para otros no.
- ¿Un recuerdo de aquella jornada electoral?
- Recuerdo el efecto que me produjo que cuando la izquierda iba ganando el escaño de senador, Anglada [Candidatura Democrática Independiente] dijese “Menorca és nostra”. No me gustó porque es una frase muy de derechas, Menorca es de los ciudadanos y una persona de izquierdas, en mi opinión, no debería decir una cosa así.
- ¿Qué ha cambiado en estos 30 años?
- La percepción del ciudadano, pero no lo suficiente, y la situación económica. Entonces no eran posibles determinadas reivindicaciones que ahora pueden negociarse mejor y hay una preocupación por las mejoras sociales, inconcebibles entonces.
- ¿Somos conscientes de lo que supuso el 15-J?
- Es difícil de decir, pero creo que no. La memoria histórica es cortísima y hay gente interesada en que no se recuerden ciertas cosas. No somos conscientes ni del cambio ni de la situación histórica que vivíamos. Las cosas van cambiando pero demasiado despacio.
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