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El PP reclama gobernabilidad y coherencia de pacto al IPEC
 Decepcionados. Juan Cabrera flanqueado por Margarita Pou y Antonio Ferrá, ayer |
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Juan Cabrera alude a un excesivo afán de protagonismo de Irene Coll como principal culpable de las desavenencias y asume una alcaldía en minoría
O.R.P.
Maó
Cual partida de ajedrez, Partido Popular e Independents per Es Castell están, por ahora, enrocados. No hay acuerdo entre las dos formaciones para consensuar el nuevo gobierno local. Todo hace indicar que mucho deberán cambiar las cosas como para que Juan Cabrera e Irene Coll encuentren el camino hacia la reedición de la sociedad que han desarrollado durante esta última legislatura. Ayer, el líder del PP de Es Castell reclamó su potestad para ser alcalde, como cabeza de la lista más votada, así como un ejercicio de honestidad por parte de IPEC, aceptando el liderazgo popular en las mismas condiciones que ellos apoyaron a Irene Coll hace cuatro años.
El primer edil popular afirmó sentirse decepcionado con la negativa y las exigencias planteadas por el IPEC, máxime cuando “se preveía un rápido entendimiento”. Juan Cabrera no entiende cómo Irene Coll pide una alcaldía compartida aún cuando “no se ha hablado de programa; lo primero que se debería y queríamos hacer era consensuar las actuaciones de gobierno y después ya miraríamos quién ocupa los cargos”. Es decir, Irene Coll sólo habría reclamado la alcaldía a cambio de su apoyo en la sesión plenaria de conformación de gobierno del sábado.
Ante la proximidad de esta fecha, el PP “apela a la responsabilidad del IPEC para que, en justa correspondencia, se de cuenta de que lo principal es Es Castell, antes que ser alcalde”. De este modo, la lista de Juan Cabrera reclama para ellos la alcaldía y lamenta que “por un sillón se haya roto toda negociación posible, cuando, dadas las circunstancias, la alcaldía para el PP no debería tener mayor discusión”.
Las posturas están enfrentadas. Irene Coll pide la gestión compartida y el PP quiere plena disponibilidad de la alcaldía. Ayer trascendió la oferta popular al IPEC. Irene Coll habría rechazado un consenso programático así como un cargo dentro del futuro equipo de gobierno “con dedicación exclusiva”, presumiblemente una primera tenencia de alcalde (cargo que ocupaba Cabrera hasta la fecha).
De las palabras del líder municipal del PP de Es Castell se desprende que ha sido el afán de protagonismo de Irene Coll lo que ha roto las negociaciones. “Nosotros no lo afirmamos, pero si los periodistas habéis sacado esta conclusión y la publicáis, lo leeré y opinaré que quizá tenéis razón”, dijo Cabrera.
Ahora, cada partido, de los dos cuyo entendimiento es más factible (las formaciones de izquierdas ya han asegurado su poca disposición a pactar con el IPEC o con el PP), deberá decidir si cede a las pretensiones del otro. Por el momento, el PP aseguró ayer que no tiene la intención de llamar a Irene Coll para limar asperezas aunque no cerró ninguna puerta, “la junta ejecutiva municipal decidirá los siguientes pasos a seguir”. La semana se agota y la presión podría incidir en un bando u otro; a buen seguro que, en horas, todo puede cambiar.
Ningún miedo de volver a la oposición
Si algo tiene claro el PP de Es Castell es que la alcaldía será para ellos o no será. Ante la falta de apoyo del IPEC, los populares abogan por un gobierno en minoría. Como lista más votada en las pasadas elecciones tiene muchos números de ejecutar esta premisa. En una previsible segunda vuelta, si ninguna formación consigue la mayoría absoluta, la alcaldía recaería en ellos. Solo si Independents per Es Castell diese un voto a una posible coalición de los partidos de izquierdas, la alcaldía no sería para el PP.
En este último caso, Juan Cabrera alardeó ayer de sangre fría. “De no conseguir nuestro objetivo, no lo consideraríamos un palo para nosotros, sino una acción más de las que se dan en el mundo de la política” y prosiguió, “no nos da ningún miedo estar en la oposición y, de pasar, no nos cogerá desprevenidos”. |
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