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La renovada gerencia de la ITV logra liquidar la lista de espera
 javier POIMA. Las instalaciones de Maó registran en paso de 25.000 automóviles cada añ |  Sebastià Garriga |
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Tras las demoras de hasta 30 días registradas hace dos meses, el servicio de inspección asegura poder atender a todos los vehículos a tres días vista
O.R.P.
Maó
Finalmente, el servicio de Inspección Técnica de Vehículos ha vuelto a la normalidad. Tras los retrasos sufridos hace un par de meses, la nueva gestión y organización ha permitido eliminar por completo la lista de espera. El nuevo gerente de las instalaciones, Sebastià Garriga (quien lleva aproximadamente dos meses en el cargo), aseguró ayer que se pueden atender todas las demandas a tres días vista.
Marzo, abril y mayo han sido los meses de mayor conflictividad. “Las previsiones que habíamos hecho se rebasaron ampliamente”, admite Garriga. “Llegamos a dar cita a 30 días vista, lo cual es mucho tiempo”, prosigue. La temprana llegada de la Semana Santa y la obligatoria revisión de todos los vehículos de alquiler se perfila como una de las causas de este retraso. Muchos conductores y propietarios clamaron por una solución. Para aplacar los ánimos, Applus emitió un justificante (a presentar ante todas las autoridades competentes y sancionadoras) en el que asumía que no podía satisfacer la demanda.
La primera de las medidas que se adoptaron fue la contratación de más trabajadores. Actualmente, tanto las instalaciones de Maó como las de Ciutadella cuentan con tres operarios por cada línea. “No queríamos más gente de la que necesitaríamos, evitamos a toda costa la temporalidad; tres es el número ideal para trabajar a gusto”, asegura Garriga. Asimismo, se reforzó la plantilla en momentos puntuales trasladando a dos mecánicos de Badalona, que estuvieron durante el mes de abril.
No obstante, esta medida se entendió como totalmente provisional. “Nuestra intención es ser autosuficientes, es decir, que si tenemos un problema queremos ser nosotros mismos quienes lo solucionemos”, explica. De este modo, se ampliaron los turnos de trabajo. Se llegó a una punta récord de inspeccionar cerca de 200 coches al día, cuando la media normal se aproxima a los 160. Por ello Garriga resalta, en todo momento, el esfuerzo realizado por todos los trabajadores.
Gracias a toda esta implicación, la espera se ha reducido hasta los tres días. Incluso, en momentos puntuales cabe la posibilidad de que un conductor sin cita previa pueda pasar la revisión el mismo día en un tiempo aproximado de espera de una hora.
El gerente de la estación de Maó lamenta, por otro lado, la falta de personal cualificado en Menorca. “Es muy difícil encontrar mecánicos suficientemente preparados para atender a la demanda de trabajo que ofrecemos”, explica.
Mejoras de futuro
Uno de los aspectos en los que se ha centrado la gerencia de la ITV de Menorca es en la mejora de las instalaciones. Actualmente, el Consell y Applus ya han iniciado los primeros contactos para emprender una serie de obras de ampliación de la estación de Maó. Concretamente se intentaría remodelar la sala de espera y parte de la zona destinada a administración. La ampliación de líneas queda mucho más lejos.
Un 20 por cien no pasa la revisión
a la primera
Las estaciones de ITV de Maó y Ciutadella atienden unos 45.000 vehículos al año (turismos, motocicletas, autobuses, remolques, camiones ligeros y pesados, y agrícolas). De todos ellos, un 20 por ciento no pasa la revisión a la primera. Estos días, debido a la preparación y puesta a punto de muchos vehículos para afrontar la temporada, el índice de rechazo aumenta hasta el 30 por ciento (uno de cada cuatro).
La principal causa sería la vejez del automóvil. “Sí, en Menorca se tiende a alargar mucho la vida de los coches, el parque móvil es muy antiguo debido a que los desplazamientos que se hacen son muy cortos. Normalmente, si no se tiene un cuidado específico, a partir de los diez años sería conveniente empezar a plantearse un cambio”, comenta Garriga. Según las estadísticas facilitadas por Applus, los principales defectos que se detectan en los coches son derivados de la dirección, del motor, de la transmisión y del sistema de frenado.
Garriga recomienda también a todos los propietarios de automóviles que revisen periódicamente sus vehículos para evitarse sustos de última hora el día de afrontar la ITV.
Si bien no sería perfectamente extrapolable y a falta de datos oficiales, el dinero que podría generar Applus por el servicio de ITV rondaría el millón y medio de euros anuales (45.000 coches a 36 euros la inspección -aplicando una tarifa media-). |
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